Que la unión hace la fuerza es un proverbio de rancio abolengo, cuyas raíces clásicas pueden rastrearse en la Ilíada, en el empeño de alentar a los aqueos a cooperar en el campo de batalla para lograr la victoria sobre los troyanos. Con el tiempo, se ha ido plasmando en los escudos de armas de muy distintos países mostrando siempre con ello un punto de nobleza. Pero también ha venido a convertirse en algo más cotidiano, en una perogrullada, palabra esta que tiene su origen en ese personaje popularizado por Quevedo —Perogrullo— que, al parecer, recitaba de forma sentenciosa verdades absolutas, pero completamente obvias. Según la RAE, una perogrullada es “una verdad o certeza que, por notoriamente sabida, es necedad o simpleza decirla”. Y seguro que es así.
La unión hace la fuerza
Scritto il 06/08/2026
Si la Roja triunfó por el juego cooperativo, quizá la desafección política tenga su origen en el juego disgregador que caracteriza a nuestros representantes